La rubéola es la principal causa de defectos congénitos que se puede prevenir mediante la vacunación. La infección por rubéola en las mujeres embarazadas puede causar la muerte del feto o defectos congénitos en la forma de síndrome de rubéola congénita.

En 2015, la Región de las Américas se convirtió en la primera Región de la OMS en ser declarada libre de transmisión endémica de la rubéola y rubéola congénita, y hace que estas sean la tercera y cuarta enfermedades prevenibles por vacunación que se han eliminado de las Américas, luego de la erradicación regional de la viruela en 1971 y la eliminación de la poliomielitis en 1994.